Si tienes más de 20 años, probablemente ya te queden menos de 300 días para salir con tu mamá. Sí… 300. Porque entre trabajo, pareja, hijos y la vida que no se detiene, las visitas se vuelven contadas, los abrazos se vuelven breves, y las llamadas, cada vez más cortas.
No lo notas, pero la vida adulta te roba tiempo, y ese tiempo es justo lo que más vas a querer cuando ella ya no esté. Por eso, antes de que sea tarde, haz estas 10 cosas con tu mamá. No cuestan dinero, cuestan presencia.
- 1. Graba su risa. Algún día vas a querer volver a escucharla. Hazlo hoy, sin que se dé cuenta.
- 2. Duerme con ella otra vez. Solo una noche. Como antes. Deja el teléfono lejos y platica hasta quedarte dormida.
- 3. Pídele que te cuente su historia. Desde el principio. Cómo era su infancia, cómo conoció a tu papá, a quién amó antes de él. Grábala. Te prometo que vas a querer escucharla mil veces.
- 4. Llévala a un lugar que le guste a ella, no a ti. Un parque, la playa, un puesto de tacos, una iglesia. No importa dónde. Solo importa que ella sonría.
- 5. Cocinen juntas su platillo favorito. Deja que te enseñe, aunque lo haga lento. Es su manera de dejarte una parte de ella.
- 6. Abrázala sin razón. No esperes que esté enferma, ni triste, ni cansada. Hazlo porque puedes. Porque todavía está aquí.
- 7. Escríbele una carta. Dile lo que nunca has dicho: gracias, perdón, te admiro. Guárdala o dásela, pero escríbela.
- 8. Tómense muchas fotos, sin filtros. Porque cuando ella falte, cada foto será un tesoro. Y te vas a arrepentir de no tener más.
- 9. Pídele que te mande audios. “Buenos días”, “ya comiste”, “te amo”. Guárdalos. Algún día, esos audios serán lo más valioso que tengas.
- 10. Dile que la amas. Sin pretextos, sin pena, sin pensarlo demasiado. Díselo hoy. Porque un día vas a querer hacerlo… y ya no podrás.