ASÍ ERA MICHAEL EN CASA:

“Fue mi cuñado y siempre fue un amor. Un día fui a Neverland embarazada; mientras los niños jugaban básquet, Michael se sentó conmigo y, con esa dulzura suya, me dijo: ‘Daría cualquier cosa por tener un bebé. Quiero tener diez; le voy a ganar a mi papá’”.

“En la casa podía aparecer a cualquier hora: disfrazado, jugando, riendo. En familia era tierno, cariñoso y muy humano. A veces ni lo reconocía: llegaba vestido distinto, como un niño grande.”

“Se ha dicho mucho sobre él —demasiado, a veces cr*eles y exageradas—. Yo viví aquello de cerca y saqué a mis hijos del colegio porque escuchaban cosas h*rr*bles. Ellos amaban a su tío y sabían que eso no era verdad.”

“Era un hombre en paz, que veía pureza en los niños —la misma que él tenía—. Con sus hijos fue feliz; fueron su mayor razón para seguir. Para mí, siempre fue un amor: tímido, juguetón, sensible, con un alma que no encajaba en el mundo de los adultos. Michael era único.”

— Alejandra Martínez, sobre el gran corazón de su ex cuñado Michael Jackson. 🫶